jueves, 27 de diciembre de 2012

Comatose.

"No sé si hace falta recordar, o si me merece la pena estar así mucho más, no sé. Sólo sé que el tiempo me dará la razón el día que piense que me estoy equivocando, pero estoy tan roto que ya no sé distinguir de lo que me convenga o no. Soy tan inestable, que me da por pensar cosas imposibles y bueno, ya sabes, yo soy muy de imposibles. Sino, ¿por qué estaría escribiendo esto? Pensando esto. Tanto tiempo... y te quiero aquí por muy imposible que lo veas. Es lo que hay. Te arriesgas conmigo o qué."

lunes, 10 de diciembre de 2012

Vale.


(Me dan escalofríos y no porque esté helado, no. Que has pasado tú de largo, supongo. Conozco bien la sensación de temblar cuando te vas...
...y las ideas se me descolocan como si la magnitud de mis errores fueran de tanto calibre. (...) Ya lo ves. Tú fuiste el error, y yo el que lo paga.)

«...»

«Ay, ni te imaginas cuánto esperaba que ocurriera esto. Que por fin alguien en este mundo me entiende, ¡qué difícil encontrar una persona cuerda que no juzgue por apariencias ni palabras sueltas! ¡Que te hable de una forma diferente a los demás, que te lleve a otra realidad totalmente distinta en tan solo un instante! ¡Que me quiera por lo que soy, no por lo que hago ni lo que escribo! (Eso sólo a veces, como ahora espero) Paso de vivir de ilusiones ahora que las ilusiones me las proporciona alguien y no nada. Vivir de nada, de eso solía subsistir. Y ahora sí, eso. Paso. Lléname de alas que ya me ilusiono solo, tranquilo. Tú hazme sentir que de lo demás ya me encargo yo. O no.»