martes, 31 de julio de 2012

Mi problema es.

Mi problema es. Tú eres mi problema. Tú eres ese pensamiento constante que aparece cuando más vulnerable me encuentro. Tú eres la razón por la que estoy aquí, escribiendo esto para que quizás tú nunca lo leas. Me duele cada línea, cada letra, que lo sepas. Me duele recordarte, me duele verte sonreír, me mata sentirte tanto. Y lo siento. Siento ser un lastre. Siento haber confundido ficción con realidad, siento haberte confundido con la excepción de todos ellos cuando sólo eres una copia más. Esto parece un puto complot de agonías. Me asfixia esta puta necesidad de ti por momentos, ¿entiendes? Que te imagino siempre que puedo a mi lado, y cuando no puedo me entra el puto mono de ti. Te juro que no es obsesión, te prometo que pf, que no consigo deshacerme de todo este cariño. Me es imposible imaginarme algo distinto a compartir más que palabras con alguien que no seas tú, ¿y sabes? No pienso conformarme, y bueno, aunque luchar por ti resulte una misión suicida yo me arriesgo. Y al final sé que no ganaré nada, que incluso te pierda más de lo que ya te tengo, pero, ¿sabes una cosa? Lucho por lo que quiero, me planteo mis metas, maquino mis planes y me lanzo a por todas aunque no tenga razones concretas ni coherentes. Vivo mi vida a base de saciar mis sueños, y hasta que no encuentre la forma de dejar de necesitarte no pararé. Y si para ello tengo que sufrirte primero, me arriesgo. Y si para ello tengo que sacrificar lo que tengo, aunque duela, yo lo hago. Dejé de creer en lo posible hace tiempo, y desde quye te conocí tú te convertiste en ese imposible que nunca dejé de proponerme. Y aunque suene extraño, yo me propongo tenerte. A partir de ahora tú te conviertes en mi objetivo principal, y que les duela a los que les duela que yo, yo no voy a perder un segundo más que en este mismo instante podría estar perdiendo sonriendo como un gilipollas por cualquier puto latido tuyo.

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