viernes, 22 de junio de 2012

Nunca nos eché de más.

A veces me pregunto qué fue de nosotros dos, no sé, desaparecimos así como si nada; y como si de un acto espontáneo se tratase, escondimos todo lo que pudo ver con algo que pudiese habernos unido, ya sabes: palabras, abrazos, besos fallidos, promesas incumplidas y todo ese tiempo que nunca te di. Quizá estábamos más relacionados de lo que crees, ¿no? Y con esto me refiero a "demasiado", y con "demasiado" me refiero a que "esto es imposible de ocultar por mucho que lo intentemos". Y yo sigo sin poder conseguirlo, ¿no te pasa? A veces, digo. Que el corazón empieza a latir de una forma distinta, o pf, que cada vez que nos recuerdo todo cambia de una forma que ninguno de los dos podría imaginarse. Pero ahora lo veo todo muy claro. Más claro que nunca, diría yo. Igual nunca te eché de más, y todos esos "te he superado" no eran más que "nunca fui tan fuerte como para olvidar a alguien como tú". Digo yo; pero quién sabe. Da tu versión de las cosas y equilibramos. Así... quizá este de aquí dentro late de una forma que pueda entender. Claro.

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