domingo, 13 de mayo de 2012

Erre.

Cuesta entender cómo el cariño que sientes por alguien puede llegar hasta límites tan insospechados. Mírame a mí, aquí me ves, voy buscando el final de un camino que no se acaba nunca por mucho que camine. Buscándote, cómo no. Empecé poco a poco, pensé que eras la única persona que llegaría a hacerme sentir tan alto y a la vez tan seguro de mí, de ti, de nosotros. Era indestructible, a tu lado, claro. Y puede que sólo fuera el tonto de turno y que haya mil personas más queriéndote y todo eso... pero mi cariño era único, cada latido era único. ¿Por qué? La respuesta es sencilla. Hay un millón de motivos más que no diré, que este mismo momento no tienen importancia. Si fueron únicos, fue porque todos los protagonizabas . Y aquí ando perdido, intentando encontrar a alguien que no se perdería ni un segundo por mí. Ahora no sé cómo volver, y ahora espero a que alguien algún día me encuentre y me merezca. Sólo pienso: "Algún día, algún día dejará de latir".



3 comentarios:

  1. Me encanta, me encanta tu forma de expresar...
    Me identifico tanto con esta entrada... Buf.. Y es que hay veces que esperamos demasiado de alguien, que no haría ni la mitad de cosas que hemos hecho nosotros por ella, cosas que para nosotros eran necesidad y para la otra persona sólo era pasar el rato, en fin... Qué se le va a hacer, hay que seguir adelante y, bueno, dicen que la esperanza es lo último que se pierde... Estoy segura que antes o después encontrarás a esa persona que realmente haría lo mismo por ti :)
    ¡Un beso!

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  2. El inteligentísimo twitter me ha sugerido tu cuenta, y he venido a parar hasta tu blog. He de decir que me encanta, cada texto de todos los que he leído han sido perfectos, por lo que te invito a pasarte por el mío. Quizá encuentres algo que te guste y tenga el placer de ver un comentario tuyo :)

    http://imaginaydesea.blogspot.com.es

    PD: Ya te sigo :)

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