jueves, 22 de marzo de 2012

Playing God.

Siento todo esto, y ni siquiera sabes cuánto. Nunca supiste nada, no intentes hacerme creer que sí. Y es que en realidad esta situación desde el principio era un tanto extraña, algo desconocida; por un momento pensé controlarla, pero no. Éramos algo así como una mezcla perfecta que nunca podría llegar a juntarse, quiero decir, que por mucho que lo intentase esto no podía ser. Aunque yo me empeñase en creer que . Y cuánto te quise, eso nunca llegarías ni a imaginártelo. Puede que aún siga queriéndote, eso no me lo quita nadie, ni siquiera tú; ni siquiera yo. Pero ha llegado el momento en el que me rindo. Me rindo a ti, me rindo a esta situación, me rindo a este puto sentimiento. Yo renuncio. Valgo más que para esto, y lo sé, y lo siento. Lo siento, pero me voy. Y si algún día miras atrás recuerda que la persona que más te quiso, y te llegará a querer jamás, un día estuvo allí y renunció a todo por ti. Pero al final...

Bandera blanca.


3 comentarios:

  1. Siempre es duro renunciar a alguien a quien siempre has querido. Me he enamorado de esta entrada, de verdad. Me encanta la manera en la que expresas tus sentimientos, sigue así. Un besito!! <3

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  2. Perfecto es quedarse muy corto.
    Me pareces una persona increíblemente expresiva, y me encantan tus tweets, tus entradas... No lo dejes.
    Vales para esto, te lo aseguro.
    Te diré algo: A veces me entran ganas de enamorarme solo para saber cómo me sentiría identificándome con mis tweets.
    Así que gracias, porque me ayudas aunque no lo creas.
    Sigue así.

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