jueves, 2 de febrero de 2012

Olvídate de despedidas.


Y quiero que sepas, sobre todas las cosas, sobre todos esos detalles que algún día pudieron molestarte, sobre todas mis palabras... que seguramente fui la persona que más te quiso de este mundo, y la persona que más llegará a quererte en toda tu vida. No es que fueses de lo mejorcito digamos, pero para mí eras mucho mejor que eso, "lo mejor". Eras lo perfecto, no eras el paraíso pero se aproximaba, y cada segundo que pasaba a tu lado era inolvidable, como cada gesto, como cada sonrisa. Mi corazón latía al compás de tus pasos y ese compás marcaba mi vida, todos los días que me levantaba con ganas de verte feliz, de hacerte feliz de alguna manera. Y aunque nunca fuese capaz de hacerlo de la forma que siempre quise, lo hacía, no sé cómo pero lo hacía; o eso esperaba. Ahora ya nada importa, todo ha cambiado, tanto para ti como para mí. Tomamos caminos distintos, el tiempo ha hecho su papel y la distancia terminó la historia. Pero que la historia terminase no quiere decir que deje de existir. Para mí existirás... como decirlo... todos los días que me quedan en pie. Todos los días que sea capaz de respirar. El día que te olvide, será en mi último segundo, mi último suspiro. Un adiós no es tan fácil, pero tampoco quiero que intervenga. Mejor que quede así.

5 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  2. Muy,muy,muy bonito,me encanta :)

    ResponderEliminar
  3. Esta es el tipo de entrada que me haría llorar si estuviera mal,
    eres un as escribiendo tio,se nota que le pones mucho sentimiento:)
    un besazo y cuidate

    ResponderEliminar